Tras el apocalipsis de Manel Loureiro (autor de la
trilogía Apocalipsis Z) en Galicia y la lucha por la supervivencia en Andalucía
de Carlos Sisí (autor de la trilogía Los Caminantes), la infección llegó a las
calles de Madrid, la capital ha sido infectada y los no muertos andan por las
calles de la capital, y todo gracias a “De Madrid al Zielo”, de Alfonso Zamora
Llorente, quien nos narra, por primera vez en Madrid, la historia de un grupo
de personas que lucha por vivir tras la llegada de la infección zombie.
Esta vez encontramos el origen en Alemania, todo
empieza con unos líos entre empresas farmacéuticas que el país germano intenta
esconder hasta que el problema termina por estallar, lo que lleva al desastre
en las calles de todo el mundo, y más en concreto en Madrid, ciudad en la que
transcurre la historia que el autor nos narra.
Alfonso es el protagonista de la historia que el
propio Alfonso nos cuenta, ya que está narrada en primera persona. Los primeros
capítulos son muy amenos y trepidantes, su lectura es muy rápida y deja muy
buenas sensaciones de lo que nos encontraremos más adelante. En estas primeras
páginas nos narra cómo se van viviendo en su círculo cerrado de amigos y
familiares las noticias que van llegando desde Alemania, y cómo poco a poco los
resultados de esos problemas van traspasando fronteras hasta llegar a las
calles de la vivienda del protagonista, erigiéndose éste en héroe y salvador de
sus amigos y familiares, haciendo acopio de agua y comida y resistiendo en su
propia vivienda.
Tras varios encuentros con los zombies y decisiones
entre el grupo, los personajes llegan al Santiago Bernabéu, donde se encuentran
con un pequeño contingente militar que sobrevive con unas decenas de civiles
que han llegado hasta allí. Tras los trepidantes y rápidos capítulos iniciales,
la llegada del grupo al estadio hace que la lectura decaiga un poco, aun que su
lenguaje ágil hace que las páginas vayan pasando fácilmente entre discusiones y
elecciones de estrategia a la hora de decidir qué hacer.
El final de la novela, que no voy a desvelar, es lo
que da un punto de especialidad a este libro, siendo un final poco esperado y
que da sentido a varias cosas que anteriormente siembran dudas en el lector,
dando una explicación al virus y dejando una puerta abierta de par en par para
una secuela en la que contar las nuevas andanzas de Alfonso y sus amigos.
El ritmo trepidante de las páginas iniciales
engancha a quien las lea, le guste el género zombie o no, y la fácil lectura y
amena hace que los capítulos vayan cayendo como churros, ya que siempre está
pasando algo, aun que en algún momento pueda decaer la historia, a las pocas
páginas vuelva la acción y la supervivencia.
La originalidad de este título se encuentra en los momentos
finales de la historia, en los que se da una
explicación diferente a las que podamos haber leído en otros títulos del
género zombie. De lo que peca la historia es, exceptuando el final, en la poca
innovación que hace el autor en la historia inicial, siendo una narración del
apocalipsis zombie muy tradicional, en la que un grupo de personas se
encuentran rodeados de muertos vivientes de la noche a la mañana e intentan
sobrevivir todos juntos, proclamándose el protagonista como salvador de todos
ellos, e incluso, el fortín creado en el Bernabéu a muchos les recordará al
famoso polideportivo malagueño Carranque, lugar en el que los supervivientes de
Carlos Sisí se hicieron fuertes durante las novelas de la trilogía Los
Caminantes.
Otra de las carencias de esta novela es la falta de
descripciones, la poca empatía que el lector siente con los personajes y los
lugares que la novela va atravesando hacen que la historia no saque todo el
potencial que podría haber sacado, si bien esta carencia se ve disimulada por
la facilidad de lectura y agilidad que demuestra Alfonso, el verdadero, el
escritor.
Como última curiosidad, apuntar que Alfonso ha
utilizado tanto a él mismo como a sus amigos y familiares en la realidad como
sus personajes que aparecen en su libro, todos los nombres tienen su persona
real que ha utilizado el autor para inspirarse.
“De Madrid al Zielo” es una novela apta para todos
los públicos, bebe de varias fuentes que han funcionado en otros libros del
género zombie además de sumarle su pequeño sello personal, dándonos una
historia que merece la pena ser leída ya que disimula muy bien sus carencias,
carencias que seguramente en la secuela Alfonso se haya esforzado para que ni
siquiera podamos encontrar.


